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Viagra: mitos y realidades

Desde que el Viagra llegó a los titulares de los periódicos como una píldora contra la impotencia, muchas rondas de conversaciones se han suscitado en la calle y círculos de amigos, por lo que es difícil en ocasiones ver la fina línea divisoria entre los mitos “urbanos” y las realidades del Viagra.

Uno de los mitos más comunes del Viagra es que puede mejorar la interacción entre las personas involucradas en el acto sexual, en el sentido de tomarlo como un afrodisíaco, una droga que puede tejer su magia sobre la libido masculina. Muchos creen que una vez que las ondas de Viagra empiezan a actuar, no importa el estado de disfunción eréctil existente, todo irá de maravillas.

Bueno, en realidad, esto es sólo soñar despierto. El Viagra no es un afrodisíaco, ni una semilla mágica que puede crear un superhombre sexual. El Viagra es solamente un medicamento para el tratamiento de la disfunción eréctil. Hay mucha gente que no puede conseguir la erección necesaria para tener relaciones sexuales, incluso después de tomar Viagra porque como dijimos, este fármaco no tiene efecto sobre el estímulo sexual.

Así que necesita de un catalizador, como un lugar de estímulo, un hormigueo en la ingle, de lo contrario el Viagra no puede hacer nada. Usted también tiene un papel que desempeñar como sucede en cualquier relación sexual.

Como dice el dicho: “Todo está en la cabeza.” El sexo no es sólo acerca de lo físico, sino también tiene que ver con la actitud mental. El Viagra solo da un impulso físico a la sexualidad masculina, pero no impulsa la moral de un hombre sexualmente represivo.

Otro mito, más peligroso aún, es el de pensar que el Viagra ayuda a evitar los embarazos y a luchar contra las enfermedades de transmisión sexual. Por el contrario, el uso irresponsable de la píldora puede dar lugar a embarazos no deseados y los usuarios tienen el riesgo de contraer cualquiera de las enfermedades de transmisión sexual como sucedería en cualquier encuentro íntimo.

Por último, hay que aclarar que la realidad del Viagra es que no cura la disfunción eréctil, sino que solo es un tratamiento paliativo. La cura de ese problema requiere consejo médico especializado y terapias que integren cuestiones físicas tanto como las psíquicas. Por todo esto, este fármaco debe utilizarse con cuidado y a conciencia de sus verdaderos efectos, y de cuáles son simples mitos urbanos.